
"AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD"
La que Tú me pediste, no la que yo buscaba. Nada te gusta de nuestros sacrificios ni ofrendas. Tu mano generosa busca mi bien en lo que dicta, de nada sirve que yo traiga grandes obsequios, tu dictamen es más asequible que todo lo que invento, más sencillo de cumplir, aunque no sea tan claro al entendimiento.
Aquí estoy, Señor, con tu voluntad a flor de piel y tu amor en ella escondido, como la perla en la concha, como se guarda un tesoro...Mi corazón, oh Dios, se ha parado en ti esta Navidad y en ti se queda. Mi corazón se regocija en tu voluntad, se hace fiesta de amores para que Tú los repartas a tu antojo con cada uno de sus latidos.
Nada me duele, nada lamento,ven Señor... quiero tu voluntad, quiero ese único alimento.
Nada me duele, nada lamento,ven Señor... quiero tu voluntad, quiero ese único alimento.