AMIGOS DEL ALMA

miércoles, 17 de junio de 2009

DOLORES DEL ALMA

Señor, cómo duelen los dolores del alma. No hay nada que se le parezca ni nunca te acostumbras a ellos y mira que he pasado ya por muchos, pero cada último es mayor el desgarro que provoca.
No voy a salir, no voy a salir..., no puedo, ven a buscarme. Y me duele porque sin querer hice daño. Dios mío Tú lo ves todo, tú sabías mi intención y si tú sabías lo que iba a provocar con ello ¿Por que no cerraste mis labios? ¿Por qué no me pusiste una mordaza?¿Por qué permitiste que esto sucediera? ¿Cual es aquí tu designio? ¿Cual tu voluntad? Siempre he intentado caminar recta por la vida, aunque muchos no me entendieran, siempre he amado sin pedir nada a cambio, siempre me he entregado sin reservas confiando en el ser humano por encima de todo, a pesar de los descalabros, a pesar de las heridas, a pesar de los desprecios y los olvidos, he estado ahí para todo el que quería encontrarme, he sido todo para cada uno... No me he limitado a mi familia, Tú lo sabes, Señor, desde siempre, desde niña, quien me necesitaba me tenía a su lado, he curado heridas, he sanado cuerpos y almas y sin embargo, ahora nadie viene en mi socorro. Hasta Tú, mi Dios permaneces callado. No soporto el silencio, prefiero una palabra aunque sea airada.
Perdóname Señor si erré fue por amor