AMIGOS DEL ALMA

jueves 23 de febrero de 2012

¡POR QUÉ?



¿Por qué, Señor, cuando pienso en tí, cuando leo de tí, cuando te recibo, siento ganas de llorar?
Mi impotencia, mi deblidad, mi falta de correspondencia, sentirme en deuda contigo... ¡Señor y Dios mío, y no poderte pagar!

"Con tu brazo rescatáste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y José"(Salmo 77)

Rescátame a mí, pobre hija del arroyo, de mis enemigos interiores que son los que me apartan de tí; de esos pensamientos alocados que  impiden centrarme en una oración constante; que me traen y me llevan cuando quiero estar sólo en tu presencia. Santa Teresa hablaba de la imaginación como la "loca de la casa" y lo que a mí atormenta es esa rueda que no para de girar en mi cabeza, rueda de pensamientos tontos, insulsos que me distraen en la oración cuando quisiera hacerla sin interrupción; oración directa, centrada en tí, como si estuviera ya delante tuya; Señor, a tus pies como María, mientras Marta se afanaba en las cosas de la casa.

Jesús mío, Señor de las proezas ¿no quieres hacer una en mí, una que me centre en tí?

Dame, Dios mío, Padre mío, la constancia al menos para que, en pelea con mis enemigos interiores, aguarde con paciencia ese instante infinito en que pueda estar en tu presencia real, presencia amada y tocable. 

Perdón, Señor, perdón, acabo de darme cuenta que estoy pidiendo algo que ya lo experimento, ya te toco, cada vez que comulgo.

viernes 10 de febrero de 2012

TU REINO



LLegar...no tengo prisa,
es viajar lo que persigo,
no detener mi paso,
saber que soy arena
que el viento agita,
me lleva a su capricho.
Sin alas, sin retorno,
volar al infinito.

Este caminar, Señor,
se me hace eterno,
tu Reino es mi destino.
Militos


domingo 5 de febrero de 2012

martes 17 de enero de 2012

MISTERIO





Hoy me encuentro rara, pero vengo, Señor, para contártelo. Sé que mi vida es un misterio, Me han ocurrido muchas cosas en la vida, buenas y malas, sólo Tú puedes hacer que no me detenga ni recree en ellas. Concédeme la gracia de pasar de puntillas, dejarlas en tu Corazón Sagrado para que ses Tú quien desvele ese misterio, cuando quieras, como quieras...

Los pensamientos, mis pensamientos, a veces son como potro desbocado; por un lado la "loca de la casa" que ýa decía Santa Teresa, por otro los pensamientos, una y otros se unen contra mi como ejército avasallador. Las acciones son fáciles de combatir, pero todo lo interior es lo ´más complicado. Para esta pelea, en ti confío, Sagrado Corazón de Jesús; en ese Corazón, llagado de amor, abandono toda mi vida, mi pasado, presente y el poco futuro que ya me debe quedar.

Dame, Señor:
La Luz para ver.
La Sabiduría para pensar.
La Ciencia para conocer.
El Amor para saber elegir.
La Voluntad para hacer.


Tú has estado grande con nosotros, conmigo, yo soy pobre y mezquina para acercarme a tí, dame, Señor, el amor con el que quieres que te ame.

sábado 24 de diciembre de 2011

HA NACIDO UN NIÑO



Hoy, por nosotros, ha nacido un Niño, para evitar que nos engríamos y así, convirtiéndonos, lleguemos a ser como niños. Mañana se va a mostrar en toda su grandeza para incitar nuestra alabanza y para que también nosotros podamos ser  glorificados y alabados cuando Dios de a cada uno su gloria. 

San Bernardo

A la espera de ese Mañana, te deseo amigo/a una

¡¡¡Muy Feliz y Santa Navidad!!!

domingo 11 de diciembre de 2011

GRACIAS, MADRE

Madre, hoy sólo tengo deseos de darte gracias por todo ese amor de hija que desde la infancia hiciste nacer y crecer en mi corazón. Amor que es una gracia divina a la que a pesar de mis torpezas, de mi debilidad, de mi incapacidad..., quiero corresponder hasta que me lleves junto a ti.
Amor del alma, Amor del corazón, Amor que quiere ser cada vez mejor y cada vez más. Amor que a estas alturas de mi vida no consigue ser perfecto y nunca lo será hasta que  me encuentre contigo.

Perdona, Madre mía, mi falta de correspondencia.

sábado 3 de diciembre de 2011

DESPRENDIMIENTO




Señor, cómo son tus caminos,
inescrutables.
Sólo vale fiarse de ti,
seguir adelante.
Ayúdame, Señor,
a tu mano me aferro.
cura mi ceguera,
ahuyenta las tinieblas,
sana la lepra de mis pecados,
hazme fiel a tus leyes,
leal a tus mandatos.


Guía mi mano al apartar
la paja del grano.
Señor, que vea,
Señor que ame,
que nada quiera fuera de tí,
que me desprenda de lo vano,
que no busque el calor humano.

Hazme del todo tuya,
que no persiga otra amistad,
que reposar en tu hombro.
Desátame, Señor, de mis cadenas,
pon  candado a mi corazón.
Dame la luz, dame el fuego
para quemar en él lo que soy
y emprender el vuelo