AMIGOS DEL ALMA

sábado, 17 de enero de 2009

FECUNDIDAD

Fotografía para el carnet de Familia Numerosa de Honor del año 1981



Gracias, Señor, por confirmar el embarazo de mi hija. Cuídala mucho, a ella y a su hijo. Te hiciste de rogar para traerlo a este mundo, pero no me extraña, ¡es tan grande este misterio de la vida que has confiado al hombre y a la mujer!. Bendito seas , mi Dios, por este regalo que nos hace partícipes de tu Creación. Cuídala y que todo sea segun tu Voluntad. Ha costado tiempo, pero Tú manejas la hora oportuna para cada acción, cada cosa y cada persona.

Gracias, Señor. porque una nueva vida has decidido poner en marcha al cuidado de esta gran familia de la Humanidad. El cielo y la tierra debían unirse en acción de gracias por cada gestación de vida humana, incluso de vida animal. El cielo y la tierra debían unirse en lágrimas por la supresión de cada vida humana.

Un corazón está latiendo con fuerza en un nuevo ser que la ciencia del hombre nos da la posibilidad de descubrir en un cuerpecito diminuto de apenas siete semanas y media. Un nuevo ser que sólo mide doce milímetros y medio, pero de cuyo corazón hemos escuchado su potente latir. Cómo el mío, cómo el de todos los hombres que ya son autóctonos fuera del seno materno. Frente a cualquier aborto voluntario, nos está gritando que una nueva vida se va abriendo paso entre la Humanidad que lo desconoce. Buscando su hueco en el acelerado vivir del siglo XXI.

Y ese corazón desconocido que nadie puede ignorar, es porque Tú, Rey. Señor. Padre, de un Reino ajeno a este mundo, mas en este mundo gestado, lo has decretado en un decreto amoroso de hombre y mujer. Decreto, Señor, que forma parte del amor que un día ya lejano, hiciste que ardiera en mi pecho de casi niña para culminar en este terreno caminar de búsqueda incansable de tu propio camino.

Gracias, padre por la vida y el duro amor que sembraste en mí y que hoy transforma todo dolor en próspera dicha y en más Amor.

Gracias, Señor, por esta nueva vida que viene a mi familia. Gracias, Padre, por la fecundidad a la que ni Tú ni yo pusimos freno en su día.

6 comentarios:

ARCENDO dijo...

"...que hoy transforma todo dolor en próspera dicha y en más Amor."
No hay mejor conclusión, ni mejor oración de agradecimiento esperanzado que este. Bendita seas tú y los muchos frutos de tu vientre que el Amor de Dios te dió.
Besos.

Militos dijo...

Querido Arcendo: es todo un regalo de sábado verte aparecer en tres de misblogs. Gracias, joven airado.
Nunca he comprendido tan profundamente como ahora que el tiempo de Dios no es igual al nuestro. Por eso perdemos la paciencia y nos inquietamos cuando las cosas no salen de inmediato.
A veces me da miedo la de cosas que estoy aprendiendo este último año de mi vida, a pesar de mi torpeza.
Un beso y gracias de corazón

Terly dijo...

¡Hay que ver cómo un corazón de un ser de doce milímetros y medio, puede latir tan fuerte como para inundar de amor hacia él a toda una familia enorme como la vuestra acompañada de vuestros mejores amigos de los que yo me siento como uno más!
¡Felicidades!
Un beso.

Militos dijo...

Gracias Terly: mi mayor alegría es que vosotros compartáis esta dicha conmigo. os quiero de verdad, también este querer es incomprensible a la luz de la razón, pero no es esa la luz que nos guía, sino la de Dios que nos unió en este ciber espacio para que nos apoyemos y ayudemos unos a otros a encontrale en todas partes.
Un beso y muchas gracias por tus felicidades

amor dijo...

y que nos llene de paz y de verdad

un beso

Paqui dijo...

Simplemente, precioso.
Un saludo