AMIGOS DEL ALMA

sábado, 6 de diciembre de 2008

6 de diciembre de 2008

Las cuatro de la madrugada y sigo sin dormir. Es esta sensación extraña que siento y como Julio se ha ido otra vez de campamento con sus chicos, no tengo ninguna prisa en acostarme. Lo malo es que siento que mi cabeza empieza a desvariar. No sé lo que me ocurre, ¡Señor ten piedad de mi!, Habíamos quedado que iba a mantener la alegría y te estoy defraudando. Fíjate, mi Dios, creo que he hecho un esfuerzo tan grande por dar a Julio la alegría de esos artículos de la UOE, que me pidieron para su página y la revista Militares, que me he revuelto toda recordando porque también hubo muchas lágrimas entre medias. Y ahora me siento vacía y con ganas de mandarlo todo a la porra.
Déjame que te hable con el corazón, estamos Tú y yo solos y nada hay en mi que tú no conozcas. ¿Sabes Tú lo que tengo? ¿por qué yo no lo sé? Y tengo miedo, mucho miedo. Mira Señor me voy a acostar aunque no pueda dormir y cogeré otra vez el Rosario para ver si el sueño me llega.
Mañana Dios mío, será otro día.

PD/ Señor y no me has contestado a lo del dolor físico

2 comentarios:

Terly dijo...

Querida Militos:
Eres de un hiperactividad que me preocupa. ¡Qué producción literaria! En este blog no había entrado nunca y tienes unos pensamientos y poesías preciosas, pero... me preocupas.
Me preocupas porque te he cogido mucho afecto y veo que a tu mente la tienes siempre trabajando y además con trabajos de una gran profundidad. Haz descansar un poco a tus pensamientos durmiendo adecuadamente, lo agradecerá tu cuerpo y también tu espíritu que estará más despierto para recibir al Señor.
No consideres mi consejo una perorata sino una recomendación de quien te aprecia de verdad.
Un beso.

Militos dijo...

Gracias Terly: sé que lo haces de todo corazón. ¿Cómo me has descubierto?
No te preocupes porque cuando descargo mis pensamientos en papel o en blog ya me libero de ellos. Es lo que me cura y me ha curado toda mi vida. Esto no es nuevo, siempre he sido así.
Gracias Terly, te quiero como gran y profundo amigo.