AMIGOS DEL ALMA

martes, 25 de noviembre de 2008

NOCTURNO

Señor, en esta hora anochecida por completo, quiero despertar a todos. ¿Por qué no hay lloros, no hay jaleo, no hay peleas? ¿Por qué no los oigo?¿Por qué este silencio? Yo no puedo dormir si no escucho sus latidos, sus respiraciones, sus toses ... ¿Te acuerdas cuando te decía aquello?:

"Señor los que me diste
en las entrañas ligeros,
Cómo al subir el camino
en carga se van convirtiendo."
¡Devuélme esa carga!, no puedo caminar sin ella. No puedo descansar si no me canso. No puedo reir si antes no lloro. No puedo vivir, Señor, si por ellos. no muero. Devuélveme esa carga, no se la eches a ellos. Mi espalda la conoce, mis manos la sujetan. ¿Que haran ellos con tanto peso?
Esta noche Señor, sólo esta noche, déjame escuchar de nuevo sus lloros. Aunque no los vea, aunque no los bese, aunque no los tenga, pero sus lloros, Señor, sean otra vez mis lloros.