Necesito, Señor:
Que tu luz inunde mi vida,
Que tu calor cubra la desnudez de mi alma,
Que tu corona de espinas corone mi frente,
Que tu manto real tape mis pecados,
Que tu agonía sea mi padecer.
Necesito, Señor, que no haya otra lanza en mi corazón que la que atravesó tu costado.
Que tus clavos agujereen mis huesos.
Que el amor me alce en tu Cruz.
Necesito, Señor, abandonar en ella pensamientos y deseos.
Necesito..., Señor ¿Qué necesitas Tú?
¡Hágase tu Voluntad!





