AMIGOS DEL ALMA

miércoles, 8 de diciembre de 2010

LO QUE TU QUIERAS









Hoy, Madre Inmaculada, sólo me sale felicitarte con esta canción. Era una de mis preferidas en el colegio.


Sé que he cambiado mucho, he dejado muchas cosas atrás, me hubiera gustado ser de otra manera, pero no pude dar más de mi.


Mi amor por ti ha crecido conmigo, mi confianza, mi esperanza y mi alegría siempre las puse en tus manos y en ellas seguirán hasta que me muera.


¡¡¡Madre mía, Madre mía, Madre mía!!!

Mírame como soy y hazme como Tú quieres que sea






¡¡¡MUCHAS FELICIDADES A TODAS LAS INMACULADAS Y CONCHAS!!!

martes, 30 de noviembre de 2010

MIRARTE



Aquí me quedo, Señor, no puedo decirte nada, sólo te miro y rezo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

POR DONDE QUIERAS




Conduce, Señor, mi alma por donde quieras,
llévala por los vericuetos más intrincados,
pero no dejes de venir siempre conmigo,
aunque no te vea,
aunque ni siquiera te presienta.
En medio de la noche oscura
que tu ley alumbre mis pasos.
Cuando camine a ciegas,
extiéndeme tu mano.

domingo, 14 de noviembre de 2010

LA FUERZA SE LA FE





Señor, cómo llueve, está todo gris, pero en mi alma hay un rayo de luz y de esperanza que me acerca cada vez más a ti. Y tengo una pena grande por todas esas personas que caminan a lo largo y ancho del mundo, a través de todos los tiempos, y que se empeñan en llevar las cargas de la vida por sí solos; cuánto deben sufrir, yo no podría, Señor.

 Por eso hoy vengo a darte gracias por la infinita misericordia que has tenido conmigo, por darme desde que vine a este mundo la fe, esa fe en ti, mi Dios Creador,  fuente de toda esperanza y todo amor.

Fe que me lleva, me conduce a conocerte en todo lo que vivo, en los momentos buenos y en los malos.
Fe que alienta mi felicidad en la tierra, pase lo que pase, y acrecienta mi esperanza en una vida eternamente a tu lado.
Fe que lleva mis cargas con un cierto garbo. Aunque tropiece y me desanime en algún momento, no tengo más que mirarte en la Cruz para sentir que tu fuerza me levanta.

Podría seguir de manera interminable, pero sólo quiero darte las gracias porque un día me elegiste para que guardase este tesoro de la fe, en un vaso de barro que Tú mismo y tu santísima Madre, María de mi corazón, sostenéis. 

Por eso mi pregunta de hoy es:
¿De dónde sacan las fuerzas para vivir los que no quieren tenerte?

¡Yo soy tan débil que sin ti nunca podría!

GRACIAS, SEÑOR

martes, 12 de octubre de 2010

POR ÉL




Mano de Dios es tu Hijo, Señor, para mi.
Por Él nos llega todo bien, en la tierra y en el cielo.
El Sol brilla por Él, cuando llueve y cuando nieva...
La Luna vence a las tinieblas por Él.
Por Él, Señor mi corazón permanece fiel.
Él me salvó de los peligros de este mundo,
me trajo a tu presencia.
En su Pasión hija tuya soy,
En su Sangre renací, me bauticé.
Todos en Él somos uno.
El fuego de su amor nos encendió
para nunca morir,
para juntos llegar a tu Reino,
amarte en la tierra y gozarte en el Cielo

viernes, 1 de octubre de 2010

UNA CRUZ SENCILLA



Hazme una cruz sencilla,
carpintero... sin añadidos
ni ornamentos
que se vean desnudos
 los maderos, desnudos
y decididamente rectos;
los brazos en abrazo hacia la tierra,
el astil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto;
este equilibrio humano
de los Mandamientos...
sencilla, sencilla...
hazme una cruz sencilla, carpintero

LEÓN  FELIPE

Con cuantos aspavientos cargamos, a veces, los humanos con nuestras cruces, verdaderas o figuradas: ¡Qué cruz, qué cruz...! cuando todo es tan sencillo como el autor, León Felipe, de esta sencilla poesía nos ha dejado escrito. La cruz de cada día se lleva con garbo y alegría, sin buscar nada extraordinario, con ella es suficiente para seguir a Cristo. Él nos dará las fuerzas cuando llegue algo más doloroso y gravoso sobre nuestros débiles hombros.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

TU DIESTRA



SALMO  62

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
me saciaré como de enjundia y de manteca
y mis labios te alabarán jubilosos.


En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti y tu diestra me sostiene.
**********

Yo lo sé, Señor, en el fondo de mi alma tengo esa certeza, en ese fondo que nadie conoce, que sólo Tú sondeas. Sé que tu diestra me sostiene, noche y día, si no fuera así, hace tiempo que habría sucumbido.

GRACIAS, MI DIOS, POR LA FUERZA DE TU DIESTRA