Esta noche la tristeza me la he buscado yo solita. No se me ha ocurrido otra cosa que leer el librito que compré en la Cartuja de Valldemosa, en el viaje de novios a Mallorca,
Mañana ya habré salido de este ataque de nostalgia en que me veo envuelta. Nostalgia por mí y por el propio Chopin que habiendo compuesto las baladas y los preludios más bellos de su obra en aquel lugar, sin embargo fue tremendamente desgraciado en ese paraje, para mí paradísiaco. Es verdad que la enfermedad se le recrudeció en Valldemosa y los vómitos de sangre fueron dramáticos, pero lo que más le atormentaba era la escasez de comodidades y hasta de alimentos. Su espíritu refinado, nunca bohemio, no podía soportarlo.
Zimerman___Balada No. 2, Chopin
4 comentarios:
Chopin, ¡que grande!, a veces, la nostalgia buscada...también es una forma de desahogo, una catarsis del alma... Chopin, de vez en cuando es NECESARIO.
Besos
...hola Militos!!
una anécdota muy interesante sobre el gran Chopin, en verdad no la conocía y me ha gustado conocer esos detalles de la vida de este genio musical
por ahií, leí algo relativo a que alguien nefasto habia borrado uno de tus blogs, debe ser alguien muy avezado en la informatica porke eso de jakear una cuenta no es para cualquiera... en fin, si fue asi lo lamento mucho Milli, y me solidarizo contigo, expresándote el total repudio a semajante atropello
Te dejo un gran abrazo y ánimo para seguir adelante
Querido Arcendo: estoy, como dices, en plena catarsis. ¿Se nota?
Un beso
Estrigolugius:
Gracias por tus palabras, afortunadamente hoy se recuperó y no sé lo que ha pasado con certeza porque no me dicen nada.
Dentro de unos días contaré más cosas de Chopin en Mallorca, pero en otro blog.
Me gusta mucho verte por aquí.
Besos
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